
LA VENDIMIA DE LA VIDA
Ya agosto va marchando bruscamente,
trocando blanca luz por un espino,
se rinde a los designios del camino,
y, sin remedio, baja la pendiente.
Con su corona de hojas por la frente,
anuncia ya septiembre su destino,
y en su añosa sonrisa sorbe el vino
que el recuerdo le ofrece, irreverente.
He alcanzado el límite consciente
de esa abrupta vendimia que me espera,
ya agotados verano y primavera,
sé con certeza qué estación me toca:
la que recoge, guarda, apila, evoca
la cosecha que trae mi vida entera.
Se advierte un cierto fatalismo. El paso por la vida, tiempo de cosecha, ya una realización alcanzada.
Me gustaMe gusta
Sí, eso es. Es donde hemos llegado. 🫶😘
Me gustaMe gusta