LE CANTO Y ME SONRÍE (21 de Marzo 2021)

LE CANTO Y ME SONRÍE (21 Marzo 2021)

Le canto y me sonríe desde el cielo,

su alma en blanco entra en el colorido

de cada nota que toca su oído,

y cada ritmo que le atusa el pelo.

Huele a inocencia, agua, caramelo,

como un milagro que haya sucedido

en el mapa de azúcar escondido

tras el ingenuo afán del terciopelo.

En mi canción se sabe protegido

de las rojas espinas del desvelo;

es un ángel de seda, nata y miel,

y en su mirada veo la verdad

de los enigmas que la eternidad

ha trazado en las líneas de la piel.

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE: EL CHOQUE CULTURAL (07 de Marzo 2021)

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE. EL CHOQUE CULTURAL (07 Marzo 2021)

                Anoche vi en la 2, (que como de costumbre, es una de las pocas vías para este tipo de cine en televisión), una película de coproducción noruega, sueca, y alemana, titulada “El Viaje de Nisha”, y cuyo título original en noruego “Hva vil folk”, es decir “¡Qué va a decir la gente!”, refleja y engloba mucho mejor que su versión castellana la esencia del film.

 La cinta, escrita y dirigida por la noruega de origen paquistaní Iram Haq, se centra en la terrible experiencia que sufre su joven protagonista, una adolescente nacida y criada en Noruega, cuyos padres paquistaníes la quieren someter por la fuerza a las costumbres de su país.

 Es una película desgarradora, de tintes claramente autobiográficos, en la que se presenta con total crudeza uno de los dramas que por desgracia más se están extendiendo en los países occidentales: la cerrazón testaruda y cruel de la primera generación de inmigrantes respecto a sus vástagos, especialmente, y con más ahínco y vehemencia, en lo que se refiere a sus hijas, y los inadmisibles métodos que emplean para obligarlas a perpetuar unas costumbres que a ellas les son del todo ajenas.

Dicha primera generación llega a Occidente con el claro deseo de prosperar y buscar un mejor futuro para su descendencia, pero quieren seguir manteniendo a toda costa los hábitos traídos desde sus lejanas tierras, sin intentar la integración cultural en el nuevo territorio, lo cual es a todas luces (menos para ellos y su cegada y pobre perspectiva) una absoluta incongruencia. Sus hijos, y como ya he recalcado, sobre todo sus hijas, han nacido y crecido en otro país, con otras leyes, otras normas y otras costumbres, pero sus familias, sus padres, se aferran a sus viejas y, vamos a ser políticamente incorrectos, podridas y obsoletas reglas de honor, en las que el sexo, la independencia, la democracia, y, en resumen, la libertad en general, están completamente vetados,  con el insano fin de subyugar a las jóvenes e impedirles hacer uso de la libertad que les ofrece el país al que llegaron sus padres en busca de una vida mejor, pero sin que estos últimos se lleguen a plantear en ningún momento que esa vida mejor, lleva implícita también la libertad como forma de enriquecimiento de la persona, no a nivel económico exclusivamente, sino como el camino que conduce al individuo a trascender de la mera satisfacción de sus necesidades básicas.

 Cuenta Iram Haq en su film cómo fue sometida a un vil secuestro de casi dos años en casa de una tía paterna en Paquistán, donde la llevaron a la fuerza, arrancada de su Noruega natal, a fin de que “entrara en razón” y asumiera como propias las costumbres que tan extrañas le resultaban, y todo ello porque la habían pillado besando inocentemente a su enamorado y pelirrojo novio noruego.

No quiero contar más detalles de la historia porque no es mi intención destripar la narración, sino que, muy por el contrario, mi mayor pretensión es que esta humilde reseña despierte la curiosidad de alguien que acabe planteándose ver la película, que supongo aún está disponible en RTVE a la carta. Quiero destacar igualmente que no pude ver la cinta con tranquilidad, sino que me agitaba en el sofá movida por esa rabiosa inquietud que me produce observar la injusticia impune, e incluso me salieron en voz alta algunos insultos dirigidos a los familiares maltratadores, como si éstos me pudieran oír…

 En fin, se trata de una película muy recomendable por lo que tiene de auténtica y por lo que nos deja entrever de esa tragedia que resulta más cotidiana y más extendida de lo que pudiéramos pensar. De hecho, no pude evitar recordar a una antigua alumna de origen marroquí a la que casaron con 16 años con un señor de 45.

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE: EN LA EDAD CONSCIENTE (30 Enero 2021)

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE: EN LA EDAD CONSCIENTE (30 Enero 2021)

                Llega a mis oídos la felicísima melodía de la canción “Eso que tú me das”, del lamentablemente desaparecido Pau Donés: “Eso que tú me das es mucho más de lo que pido…”. Al escucharla, me dejo arrastrar por esos compases en tono mayor en los que la alegría se dispara como un bullicioso torrente de fuegos artificiales, ante los que resulta imposible dejar las manos y los pies quietos, porque sin más preámbulos, saltan solos en la hipnótica marea de su ritmo, como decía otra canción con un corte musical de igual contento, “Blame it on the Boogie”, del también fallecido Michael Jackson: “I just can’t, I just can’t, I just can’t control my feet!”.

 Pero el desbordado júbilo de la composición va irremediablemente ligado a la situación que atravesaba su malogrado autor durante la grabación, pues el mismísimo (y grande) Pau Donés fue ilustrando la urdimbre de su canción con brillantes y audaces pinceladas de su propia lucha personal, mediante las cuales intentaba transmitir a la audiencia su inusitada tranquilidad, a pesar de las duras circunstancias que le habían tocado en suerte. Llevaba su empeño a cabo a través de vídeos y entrevistas en los que mostraba al público su postura, firme y entusiasta, frente a los envites despiadados de la enfermedad que le estaba consumiendo.

 Nos impactó. A mí, desde luego, me impactó su serenidad y su alegría en semejante trance. Mas, a pesar de la admiración ante tal despliegue de fuerza y grandeza humana, “Eso que tú me das” también me causa una especie de miedo sibilino, un desasosiego ácido que cala hasta las vísceras, pues las cifras de mis años, con su consciencia a cuestas, me exponen crudamente a la realidad del cercano final, a esa verdad que es más verdad que ninguna otra, y cuyo simple nombre hace que un gélido escalofrío recorra los cimientos de mi ser.

 Precisamente esa sensación es la que me ha movido a ponerme ante el papel una vez más, con el propósito de plasmar su extraño sentido, o al menos intentarlo. Me he dado cuenta de que la canción cuyas notas y mensaje tanto me gustan está marcada a su vez por un agrio trasfondo de inquietud que mi clarividencia actual, (llámese vejez), no puede esconder ni obviar. Y cada vez que la escucho, se produce esa desconcertante dualidad: Por un lado, los pies se me van solos a la llamada del ritmo vivaz, y, sobre todo, alegre, que envuelve la composición. Pero, por otro lado, me enfrenta a las imágenes agoreras e indefectiblemente ciertas de la existencia en su límite, lo cual, en mi opinión, no es más que el efecto de haber alcanzado la densa edad en la que se adquiere plena consciencia de la muerte, esa realidad de la que nadie quiere hablar ni oír …

MI NIÑO Y LA SERENIDAD (Diciembre 2020)

MI NIÑO Y LA SERENIDAD (Diciembre 2020)

Respira el sueño en suavidad de azúcar,

un templado vaivén, tranquilo y leve,

lleva el tiempo con una sola muesca,

y sólo se oye paz en sus latidos.

Mil nubes blandas inundan la estancia,

y el almíbar callado de las horas

llega desde su aura sosegada,

para mostrar la vida, sin dobleces

en su pura expresión de calma tibia.

Se ha detenido el áspero contacto

de esos ruidos que agravan la calle

para dejar tan sólo, sobre el pecho,

la tierna concepción de la inocencia.

Quizás sea, sin más, el rostro inédito

de la felicidad, inesperada

y breve luz que flota en la marea,

un encuentro de ondas recogidas

en la definición de las raíces.

Equivocaciones (03 Agosto 2020)

Equivocaciones (03 Agosto 2020)

Estribillo 1:

Ya, ya ,ya , ahora da igual,

Ya ,ya, ahora da igual.

Nada va a cambiar.

Estribillo 2:

Caminos de arena,

Miro hacia atrás,

Mi alma en un hatillo

Que se sale al andar.

Un itinerario

De lluvia en el mar.

Equivocaciones,

Cicatrices de sal.

Estribillo 1:

Ya, ya….

Recuerdo el día en que decidí

Lanzarme por el cañón

De un triste precipicio que

No tenía solución.

Con las entrañas muy abiertas, tan

Pesadas como el metal

En una dura rendición

De entrega incondicional.

Estribillo 2:

Caminos de arena

Miro hacia atrás

Mi alma en un hatillo

Que se sale al andar.

Un itinerario

De lluvia en el mar.

Equivocaciones,

Cicatrices de sal.

Estribillo 1:

Ya, ya , ya, ahora da igual…

Las decisiones del atardecer

Cayeron sobre el reloj

Como alguna condena que

Se incrusta en el corazón.

Con la cordura fuera de lugar

Ya no quedaba la opción

Para poder multiplicar

Las fuentes de la ilusión.

Estribillo 2:

Caminos de arena…

Son tantos años de memoria que

Se me atraganta el pensar

Que he malgastado en un error

Mi sola oportunidad.

Este es un juego tan perturbador,

Sofisticado y cruel,

Que sólo te permitirá

Tirar el dado una vez

Estribillo 2:

Caminos de arena,

Miro hacia atrás,

Mi alma en un hatillo

Que se sale al andar.

Un itinerario

De lluvia en el mar.

Equivocaciones,

Cicatrices de sal.

A MI PRIMO FERNANDO (21 Julio 2020)

A MI PRIMO FERNANDO (21 Julio 2020)

Tu imagen me transporta: juventud,

nosotros con el futuro en la frente,

y nuestra fantasía adolescente

dando por hecho el don de la salud.

Recuerdo los domingos, los veranos,

el agua azul, nosotros en pandilla,

las mochilas, refrescos, la tortilla,

el arte de la vida en nuestras manos.

Y ahora el Destino cuece, sin pensar,

su evocación taimada, su veneno,

que sin más te ha arrastrado a su terreno

en el desorden agrio del azar.

La muerte, agazapada en una esquina,

te impuso su injusticia. No lo entiendo.

Tú quedarás por siempre sonriendo

junto al borde del agua en la piscina.

BRIJANA (26 Junio 2020)

BRIJANA (26 Junio 2020)

Llegó de pronto. Silueta sencilla.

Nos llamó, juguetona, desde fuera,

como empujada por la primavera

su joven condición de mantequilla.

Una bolita inquieta y amarilla,

ojos de lista, plumaje de cera,

su instinto le cambió la vida entera,

la libertad como una lamparilla.

Y se hizo a la ley de mi sonido

desde que apareció por mi ventana,

hasta imitar mi voz y mi silbido,

saludando, festiva, mi mañana,

y mi diario regreso. Se me ha ido.

Trece años me dio. ¡Adiós, Brijana!

PEQUEÑAS CONVERSACIONES CON MI NIETA: LA PANDEMIA Y SUS CONSECUENCIAS (08 Junio 2020)

PEQUEÑAS CONVERSACIONES CON MI NIETA. LA PANDEMIA Y SUS CONSECUENCIAS (08 Junio 2020)

  • ¡Esperanza, cariño, tienes que terminar la tarea de hoy!
  • Pero, Abuela, ¡estoy harta ya!
  • Ya sé que estás harta de hacer ejercicios sin la presencia de tus amigos del cole. Ya sé que es tremendamente aburrido abrir los libros y pasar sus páginas sin compartir el contenido con tus compañeros, sin poder intercalar sus graciosos comentarios, cuajados de risitas acuosas como cascadas de azúcar, y sin la recompensa del juego, como un premio de colores, al llegar el recreo…
  • ¡Ay, qué cosas dices, Abuela, más raras! ¡Vaya palabras! Pero creo que te refieres a que me parece muy extraño dar las clases así, sola en casa, sin mis profes ni mis amigos, y eso sí que es verdad: echo mucho de menos mis clases de todos los días en la escuela.
  • Pues, sí, veo que esta situación te altera. Por eso te ha dado por la llantina fácil y constante, mucho más que cuando eras sólo un bebé, tal vez porque a veces te sientes sensible y perdida como gallina en corral ajeno. ¿Por qué lloras tanto? Tú nunca has sido llorona, y ahora por cualquier cosa, por nimia que sea, acuden las lágrimas a tus ojos, y la rabieta quisquillosa a tu gesto, como si una sarta de contratiempos oscuros te hubieran azotado el ánimo hasta disipar ese entusiasmo alegre que siempre has llevado en la mirada.
  • No sé muy bien qué dices, Abuela, pero quizás hablas de que esto no me gusta, y eso es cierto. ¡Quiero que volvamos a la vida normal! ¡Quiero ir al colegio por la mañana y ver a mis amigos y a mis profes!
  • Bueno… A eso hay que añadir el tema de la pelusilla que te ha entrado por el hermanito o hermanita que viene en camino. Tanto te come el asunto, que no quieres más que mimos y atención a todas horas. Son muchos cambios del tirón, ¿no? Yo te comprendo, mi amor, pero aun así, ¡no me vayas a llorar otra vez, por favor! ¿Me prometes que no vas a llorar de nuevo?
  • ¡Puff! Eso es muy difícil. ¿Vale si te prometo la mitad?
  • ¡Bueno, de acuerdo! La mitad. Mejor que nada…