
MUDANZAS INESPERADAS
Hay cambios destructores, que a deshora,
irrumpen con su empuje de huracán,
para arrancar de cuajo todo afán
que el corazón esconde y atesora.
Arrasan con crueldad devastadora
los cofres de emoción que en el desván
custodian los recuerdos, y se van,
manchando lo que el alma rememora.
Son catástrofes ciegas de maldad,
que minan la razón y la confianza.
Toda la incertidumbre que la edad,
con su avance mortal, dicta en sentencia,
ancla en el fondo su aire de mudanza,
y acaba por sesgarnos la existencia.