
MAR CONFIDENTE (Octubre 2025)
Entre los rizos de espuma
y la cadencia del agua,
las nieblas del horizonte
mojan las grietas del alma.
La mar es un oído inmenso,
todo lo oye y lo guarda:
rumia secretos antiguos,
y en las olas, acunadas,
conserva, como en un cofre,
las huellas de las palabras.
Y al igual que un viejo amigo,
lo escucha todo y se calla,
y nosotros, como niños,
con los sueños a la espalda,
le confiamos anhelos,
pensamientos y nostalgias,
juegos, amores, o penas
que por dentro nos desgarran,
y le contamos bajito
cómo gime la guitarra
que suena en la noche negra
antes de que alumbre el alba,
o el clamor de los tambores
que rugen en la batalla,
y se llevan con el humo
los sueños de la mañana.
También las voces tranquilas
que amanecen en las palmas
de las manos, o los aires
que a veces, serenos, cantan.
Cosas alegres o tristes,
placeres que nos abrazan,
o pesadumbres que inquietan
como roce de mortaja.
Porque tú, desde el abismo,
o el suave son de las algas,
o el silencio más oscuro,
o las limpias crestas áureas,
recorres los corazones
con sal y paz, y los bañas.
¡Llévame a tu tempestad,
tu salvaje azul de rabia,
cuéntame tú, desde el fondo,
dónde la arena descansa!
Señala esas horas crespas
que rompen la madrugada,
y seamos confidentes
a la tibia luz del alba.