BRUMA (24 Octubre 2019)

 

BRUMA (24 OCTUBRE 2019)

ESTRIBILLO:

Bruma

que me lleva al mar,

gotas,

pura voz de sal,

que me empuja

suavemente

hacia atrás,

a rincones escondidos

que la espuma se tragó.

 

Estabas,

entonces,

en la cara del agua,

cinceles

de rocas

conformaban la noche.

 

Mareas

azules

susurraban acordes,

vaivenes

dorados,

nos hacían de cuna al dormir.

 

ESTRIBILLO:

Bruma

que me lleva al mar,

gotas,

pura voz de sal,

que me empuja

suavemente

hacia atrás,

a rincones escondidos

que la espuma se tragó.

 

Las aves

del alba

iban desde la tierra,

sus limpias

canciones

nos abrían los ojos.

 

Vapores,

aromas,

las señales del día,

el blanco ajetreo,

al templado compás del café.

 

ESTRIBILLO:

Bruma

que me lleva al mar,

gotas,

pura voz de sal,

que me empuja

suavemente

hacia atrás,

a rincones escondidos

que la espuma se tragó.

A esos mundos ya perdidos

que la espuma se tragó.

 

A VECES, SÓLO A VECES (Octubre 2019)

Reloj Cocina A

 

A VECES, SÓLO A VECES  (19 OCTUBRE 2019)

 

A veces eras mío.

Como un chubasco en medio de la calle,

como una recompensa inesperada,

como un guiño de luz en el invierno.

Tú, apenas lo sabías.

Te lanzabas al río de mi alma,

te olvidabas del miedo en un momento,

te quedabas allí, en mi regazo,

sin recordar las leyes de la Física

ni prestar oídos al dictado estricto

de las medidas que inventan los hombres.

Te dejabas caer y eras mío.

A veces …

Durante tantos años …

Mucho más de lo que, con suerte, otros

gozan de pleno en su vida entera.

Yo tuve el mar, y un enorme arcoíris,

algunas primaveras fulgurantes,

una unidad cabal algún Domingo,

una historia escondida por el campo

con el cielo de las fotografías,

perfecto allí en su instante detenido,

una baraja de sonrisas claras,

un largo azar de noches de verano.

Para mí a veces,

sí, porque entonces

a veces eras mío.

Nunca del todo, nunca al absoluto

y extenso pulso de signo diario,

nunca con apellidos permanentes,

ni con la convicción de normas ciertas.

Algunas veces, sólo,

te dejabas volar sin tus temores,

sin saberlo, quizás, desde tu sueño,

tal vez del todo entonces,

mas siempre en lluvia o parpadeos leves,

estrellas rutilando entre las nubes,

un mapa de botones luminosos

que se desparramaron por el suelo.

 

A veces …

Tantos años, a veces …

Tal vez un panorama de emociones

que muy pocos disfrutan en el mundo.

Nunca del todo, pero, sin embargo,

Mucho más de lo que otros han vivido.Reloj Cocina A

HERIDAS EN LOS DOS LADOS (Septiembre 2019)

 

CORAZÓN 42.jpg

HERIDAS EN LOS DOS LADOS (SEPTIEMBRE 2019)

Curiosa reacción, la trayectoria

de las heridas en su sanación,

las del alma, el cuerpo, el corazón,

siguen los mismos pasos en su historia.

 

Cuando son casi humo en la memoria,

algún golpe, de pronto, sin razón,

abre y deja sangrando la lesión

en células que soñaban su euforia.

 

El camino se traza en un patrón

para los dos lados de la salud:

La carne material, o la ilusión,

los huesos, los deseos, la emoción,

los tendones, los ojos, la virtud,

todo sufre la misma destrucción.

 

SEPTIEMBRE EN LA JUBILACIÓN (Septiembre 2019)

VIR EN LA PLAYA AGOSTO 2019.jpg

 

SEPTIEMBRE EN LA JUBILACIÓN  (Septiembre 2019)

 

Disfrutar de Septiembre es un regalo:

Oler su libertad inusitada

es comprender que la aurora del año

viene del rostro agudo del invierno,

en los ojos de Enero, tan oscuros,

y no de las fronteras del estío.

 

Casi toda la vida la he pasado

contando las llegadas de Septiembre,

abriendo los pestillos del otoño

hacia una nueva historia repetida,

con la mirada y las manos inquietas

al pensar en las cuerdas de las nubes

y en el tácito hierro de las uvas,

rodeando los pies en su camino

de pámpanos atados al arcén.

 

Ahora, Septiembre llega en una línea,

sin saltos, sin abismos, en continuo

asombro de verano desde Agosto,

como una estación única y redonda

que se esparce tranquila por los meses,

con la cancela abierta en la vendimia,

y las vallas disueltas por el campo.

El tiempo de paseo por la arena,

mientras sestea el dolor de los huesos,

va intentando olvidarse de la espera

en las agujas grises de los genes.

 

 

SENSACIONES EN MÉRIDA (AGOSTO 2019)

ESCENARIO MÉRIDA A

 

SENSACIONES EN MÉRIDA (AGOSTO 2019)

 

CIUDAD DE HISTORIA, ME HABLA Y ME CONQUISTA,

LUCE SU FLOR DE MISTERIOSA DAMA,

Y ANUNCIA EL ALMA DEL ANTIGUO DRAMA,

TALLANDO UN RETO A CUANTO SE RESISTA

A LA PRESENTACIÓN ANTE LA VISTA

DEL CARNOSO PASADO QUE NOS AMA.

ES UNA NOCHE ENTERA QUE NOS LLAMA

AL PASAR EN LOS HUESOS SU REVISTA

DE UNA CRONOLOGÍA CONSUMADA

QUE ASUME SU PAPEL EN LA LLEGADA

DE UN DESTINO, CON SU SOMBRA IMPOSIBLE,

QUE TAL VEZ FORJE EN NUESTRO CORAZÓN

UNA SANGRE COMÚN INELUDIBLE,

LE PESE A QUIEN LE PESE SU RAZÓN.

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE: EL VERANO (04 AGOSTO 2019)

Vir en la Playa 1975

 

PEQUEÑAS REFLEXIONES EN PROSA SIMPLE “EL VERANO” (04 AGOSTO 2019)

Ya llega el verano…”, reza la letra de una canción de Bruno Lomas, brotando de pronto de entre ese runrún de fondo al que apenas prestamos atención, los anuncios de la televisión. Y los amarillentos acordes se cuelan por mi nostalgia, tan vulnerable en estos últimos tiempos, desenterrando, como sólo pueden hacerlo la música y los olores, una especie de hermosa inquietud por la estación estival que no he sentido en años. Pero lo curioso del caso es que dicha sensación nada tiene que ver con una espera real ni presente, ni con la fecha que corre en el calendario de la cocina. Por el contrario, estos animados sentimientos vienen empujados por experiencias ancladas en los recuerdos, y el verano que cosquillea en mi corazón como un extraño aleteo, no es el actual, ni siquiera el del año pasado, y menos aún el anterior, ni muchos otros semejantes de las últimas hornadas, que al fin y al cabo, sólo son un puñado de semanas de extremo bullicio exhaustivo, atestadas de motos descaradamente ruidosas a las 4 de la mañana, y de gente gritando a las mismas horas que las motos, como si charlaran al mediodía; esa melodía de ritmo añejo pero vívido no me transporta a esta ingente pila de noches en las que el calor se apodera del escaso sueño que me permite la edad, sobre todo porque el insultante incivismo de la juventud me fuerza a cerrar la ventana en medio de la madrugada de temperatura tropical, pues es algo más fácil acariciar la posibilidad de dormir ante el mercurio disparado que ante los decibelios inapropiados para el descanso nocturno. Las notas rescatadas de aquella época perdida abren las doradas cajas de las fotos, y se tornan una alfombra mágica en la que vuelo a aquellos veranos, tan distintos de los de ahora, en los que el calor preludiaba el merecido descanso tras la presión de los libros, los apuntes, y los necesarios madrugones del curso académico, para dejar paso a la libertad de los relojes y el misterio de los días vacíos de obligaciones. Entonces no cabía pensar en ruidos, y si efectivamente los había, no existían, daban igual, sólo importaban las vacaciones, la disposición absoluta del tiempo para el azar y la fantasía. Era la época de las risas burbujeantes en las comedias perfumadas de jazmín en el cine de verano; era el momento en el que cualquier mirada de algún chico interesante podía ser el acceso a una historia, en el cráter tupido de la imaginación, en el mismo borde de la fortuna inasible. Eran los días en los que un baño en la playa era un regalo de difícil consecución, y una estancia en la costa, un premio casi fuera del alcance para mis sueños cotidianos.

“Ya llega el verano…”, y saltan en mi memoria los mediodías de canícula apretada, cuando a falta de otro medio para refrescarnos, las vecinas nos mojaban con sus mangueras caseras desde los lavaderos en las plantas bajas del barrio, mientras nosotros nos sentíamos tan a gusto, con el frío húmedo traspasando nuestros bañadores apenas utilizados, que nos creíamos estar en las mismísimas orillas de las playas hawaianas. “Ya llega el verano…”, y me encuentro en La Calzada de Sanlúcar de Barrameda, con mi amiga Rosi Cantero, que me había invitado a compartir su veraneo, una maravillosa recompensa que aún conservo, las dos paseando por la noche estrellada del mar cercano, de camino al cine de verano que instalaban allí mismo, en el centro del rumor del océano encendido por los astros. “Ya llega el verano…”, y oigo a mi madre: “Ya va apretando el calor. Vamos a poner la casa oscurita”, tras lo cual cerraba todas las persianas, luchando contra el persistente ataque del sol embravecido y la hirviente flama del suelo con la única ayuda de la fresca oscuridad. “Ya llega el verano…”, y disfruto de la solitaria playa nocturna desde la terraza del apartamento que el tío de Inma Cívico poseía en primera línea de costa, una de las imágenes más valiosas en mis vivencias adolescentes. Ella me ofreció como un precioso regalo incalculable, pasar unos días en aquel alojamiento privilegiado de El Puerto de Santa María, y desde luego le sacamos todo el jugo al colorido viaje, como en aquella ocasión en que decidimos hacer autostop, sin pedir permiso (¡qué inconsciencia!!), y sin mencionar ni una palabra al respecto, (¡qué valor!) para ir a la cercana localidad de Chipiona, y tras un buen rato de poner el dedo, nos recogió un auténtico lugareño en un destartalado cuatro latas, con la especie de  maletero que los cuatro latas tenían en la parte trasera, lleno de melones y sandías. Aquel pintoresco conductor, ante quien nos hicimos pasar por americanas, (sin suscitar la más mínima duda), nos preguntó con un marcado acento muy cerrado: “¿Qué quiere dejir ejo der deo, que os lleve en er coshe?”.

“Ya llega el verano…”, verano para adelante, verano para atrás, 14 años, 21, 18, 15, … Todos ellos atesorados en el mismo baúl de plata y marfil, con la misma etiqueta de humo. Recordar esos veranos es un placer que sólo se nos concede a los que alcanzamos la amplia perspectiva de la madurez, cuando los años nos dan la opción de elegir hacia donde mirar…

 

 

ALGUNA PUERTA LUMINOSA (01 AGOSTO 2019) HOMENAJE A NUESTRO PROFESOR JOSÉ LUIS GUIJARRO, FALLECIDO AYER. D.E.P.

JOSÉ LUIS GUIJARRO (2)

ALGUNA PUERTA LUMINOSA (01 AGOSTO 2019) PARA NUESTRO QUERIDO PROFESOR JOSÉ LUIS GUIJARRO, QUE FALLECIÓ AYER. D.E.P.

 

NOSOTROS ÉRAMOS ENTONCES AGUA

BROTANDO EN TROPEL FRESCO DE LAS ROCAS,

CREYÉNDONOS ETERNOS, PODEROSOS,

ALMAS DE PAR EN PAR CADA MAÑANA,

LOS OJOS TAN ABIERTOS COMO EL SOL,

EL CORAZÓN DE BARRO ENTRE LAS MANOS

TRAS EL MILAGRO DE LA ALFARERÍA.

TÚ NOS HABLABAS BAJO ALGUNA LLUVIA

DE RITOS Y DE ARENA, DE PAISAJES

DONDE GUARDAR ESTRELLAS DE LA INFANCIA,

EN POS DE GRANDES LUNAS RELUCIENTES

CON LAS QUE ILUMINAR PUERTAS DE HIERRO

EN LAS INCONGRUENCIAS DEL CAMINO.

QUERÍAS SER CERCANO, UN NIÑO MÁS

DE AQUELLA JUVENTUD DESEMBALADA,

MIENTRAS NOSOTROS ÍBAMOS SALTANDO

FUERA DEL NIDO, AL FRAGOR DEL HAMBRE

Y LA INQUIETA INOCENCIA DE LA EDAD.

TE HAS IDO AL UNIVERSO DE LOS NIÑOS,

CON LA SONRISA INTACTA, Y LOS RECUERDOS,

LOS TUYOS Y LOS NUESTROS, EN UN COFRE,

COMO EN LA ENSOÑACIÓN DE LOS PIRATAS,

COMO EN LAS CUEVAS DE ORO DEL LENGUAJE,

ALLÁ DONDE NOSOTROS TE MIRAMOS,

COMO ÁNGELES GASTADOS DESDE EL SUELO.

TE HAS LLEVADO ESA PAZ QUE YA ERA TUYA.

AQUÍ QUEDAN MIL LÍNEAS EN LA TIERRA,

POR DONDE RECORRISTE NUESTRAS VIDAS.

 

 

NÚMEROS VACÍOS (JULIO 2019)A nuestro amigo Luis que se nos fue.

GUADALMESÍ B (4)

NÚMEROS VACÍOS (15 JULIO 2019) En el perdido Cumpleaños de nuestro amigo Luis, que se fue hace 5 años.

 

ALMANAQUE DE SOMBRAS,

CIFRAS AL VIENTO,

LAS VELAS APAGADAS,

LOS LABIOS QUIETOS.

 

SON CINCO AÑOS, CINCO,

DE IMPACTO ETERNO,

UNA IMAGEN AMARGA

GRABADA A FUEGO.

 

QUEDA AQUELLA MAÑANA,

UN GOLPE SECO,

PREGUNTAS EN LA TIERRA

Y EL DESCONCIERTO.

 

NOS ENTRÓ LA VEJEZ

AQUEL MOMENTO,

LA CONSCIENCIA DEL MUNDO

POR TODO EL CUERPO.

 

SE ABRIERON NUESTROS OJOS

ANTE EL MISTERIO:

TU HONDA TRANSICIÓN

DE HUMO EN EL SUELO,

NOS DEJÓ EN CADA AURORA

TRAZAS DE SUEÑO…

 

NO HAY CANCIÓN DE CUMPLEAÑOS,

SÓLO UN DESTELLO

QUE SUAVEMENTE ONDEA

POR EL RECUERDO.

 

 

 

 

LOS CUERPOS DÉBILES (Junio 2019)

LOS CUERPOS DÉBILES (JUNIO 2019)

 

Cuando el átomo falla

y seco se desploma

por las escaramuzas

de una débil derrota,

la consciencia te llama.

La esquivas o la ignoras,

pero siempre te mira

con su aura de roca

de infinitos oscuros,

y pasos en la sombra.

Y sabes que está ahí,

tras un perfil de hojas

en esos laberintos

de la umbría verdosa,

que es tan sólo visible

por las señales toscas

que descifras de pronto

en una huella rota:

Son guiños muy pequeños,

son grietas de alma roma,

tenues suspiros grises

prendidos en la ropa,

anuncios silenciosos

de una guerra pastosa,

que se libra despacio

donde el agua se agota.

 

El mar de los goteros

lleva una estrella ronca

cuyo nombre de lodo

por la sábana asoma.

 

 

 

 

INSENSATEZ DIVINA (MAYO 2019)

 

INSENSATEZ DIVINA (MAYO 2019)

HOY QUE EL CAPRICHO DE LAS FECHAS

NOS HA REUNIDO OTRA VEZ,

SE ME HAN CRUZADO EN LOS LATIDOS

PINCELADAS DEL AYER.

 

APARECIERON CHISPEANDO

SUEÑOS QUE UN DÍA HILVANÉ

CON LA INCONSCIENCIA DE LA CARNE TIERNA

EN EL PORVENIR EXTRAÑO AÚN POR HACER.

 

ESTRIBILLO:

Y HE PENSADO QUE SE HUNDIERON LAS ESTELAS BRILLANTES

QUE ERAN EL CAMINO DE LA DIVINA INSENSATEZ,

ME HE QUEDADO A LAS PUERTAS ROTAS DE ALGÚN PALACIO,

CON LA SENSACIÓN DE NO ENCONTRAR EL AMANECER.

 

¿DÓNDE ESTÁN LAS EMOCIONES QUE AZORABAN MIS OJOS

CON UNA SEÑAL DE FUEGO QUE ASOMABA EN MI PIEL,

ESAS QUE ME DESPUNTABAN LA SILUETA DEL MUNDO (NACIENDO)

PARA DEJARME ENCALLADA SOBRE LA TIMIDEZ?

 

 

HOY QUE LOS AÑOS SE HACEN CORTOS

Y LOS RECUERDOS GUARDAN MÁS

QUE AQUELLA ESTILIZADA GEOMETRÍA

DEL HORIZONTE AUDAZ,

HE COLGADO UN CARTEL DE NIEBLA

DONDE SE VIENE A ANUNCIAR

QUE SE AGOTARON TODAS LAS ENTRADAS

PARA LAS LÁGRIMAS RONCAS DE LA OSCURIDAD.

 

 

ESTRIBILLO:

YA NO VOLVERÉ A BEBERME EN EL BALCÓN DE LAS TARDES

TODAS ESAS HORAS MUERTAS CON LA VAGA ILUSIÓN

DE VERTE SALIR AJENO EN LA SOMBRA DE UN LIBRO,

Y MI VERGÜENZA INFANTIL SALTANDO EN EL CORAZÓN.

 

YA NO INTENTARÉ PINTAR CON LOS PINCELES DEL VIENTO

UN ESBOZO DE FUTURO COMO UN JUEGO DE AZAR.

LA PARTIDA TERMINÓ, PERO A PESAR DE TODO,

AÚN ME SOBRA LA FIRMEZA DE SABER RECORDAR.