VIAJAR. VIVIR.

VIAJAR. VIVIR 

Andar. Viajar. Vivir.

Desde el momento en que abrimos los ojos,

y los pulmones respiran la luz,

empezamos el viaje.

Y todo lo demás,

lo que viene después,

son formas diferentes de camino,

hacia adentro, hacia afuera,

hacia el final del tiempo que nos toca.

Vivir. Andar. Viajar.

Recorrer las raíces de las lenguas,

los herrumbrosos huecos de los puentes,

el rancio material de los palacios,

las columnas de edades enterradas

que nos han conducido

al brillante crisol del diccionario,

o al guiño eterno de la arquitectura,

hasta reconocer todos los nombres

que el sol adquiere en el amanecer.

Hacia adentro, hacia afuera.

Viajar. Andar. Vivir.

Vamos al centro oculto del latido

que intenta comprender el raro enigma

del corazón que aún queda por hacer,

del vestido al que restan las puntadas

del diseño final

que acabaremos siendo en el recuerdo,

en ese punto justo de cocción

de la mezcla caótica y hermosa

que cada uno guarda.

Hacia afuera, hacia adentro.

Vivir. Andar. Viajar.

Hacia un  destino ignoto.

Hacia estrellas perpetuas.

Hasta encontrar magníficos tesoros

en el pulso indomable de las calles,

en la abrupta inocencia de los campos,

en los mundos fugaces que aparecen

detrás de las sonrisas de la gente,

en la delicadeza

que surge de la deseada lluvia.

Hacia afuera, hacia adentro

LOS OJOS DE MI NIETO (06 Abril 2023)

LOS OJOS DE MI NIETO (06-04-2023)

El bosque que sus párpados bordea

abanica la flor de su viveza,

y deja en su mirada la riqueza

de un sutil cascabel que tintinea.

Por sus pupilas sale el corazón,

el núcleo de su reino verdadero,

y  alumbra, sin saber, el mundo entero

la contundente luz de su expresión.

Rostro más expresivo no he encontrado,

ni en el silencio más sinceridad:

la limpia esencia de la ingenuidad

habita el alma de mi niño amado.

Al mirar dice tanto que su frente

va derramando gráciles destellos.

Por eso para mí, sencillamente,

mi nieto tiene los ojos más bellos.

SEMANA SANTA: EN MEMORIA DE MI PADRE (01 Abril 2023)

SEMANA SANTA: EN MEMORIA DE MI PADRE (01 Abril 2023)

El azahar

y la niñez

van de la mano.

El denso aroma

prendido en el ocaso

llega hasta el fondo de raíz antigua,

que me vincula al oro,

al terciopelo santo,

y al sagrado perfume de los cirios.

Mis trece años,

mis trece años de entonces,

mis trece años en mi mundo solo,

van buscando el milagro de la tarde,

imagen variopinta,

que se fija detrás de los rincones,

y lleva a los sentidos

a su viva abstracción.

Niña perdida

en el bullicio azul de la ciudad,

al albur del barroco repetido

en su sueño extemporáneo,

expuesto en el presente como un eco

de aquel Siglo de Oro

que marcó las creencias en el sur.

Es el Arte, casi de carne y hueso,

resucitado con pasitos cortos

en la magnificencia de las flores

y el fulgor insistente

del centro mismo de la primavera.

Ahora y entonces,

entonces y de vuelta,

sigo fielmente el tintineo sublime

de esas cadenas que arañan los pies,

camino tras las huellas

de brillantes sayales

y de bordados palios 

que con su bamboleo tenue y suave,

se ajustan al redoble de la música,

esas amadas marchas que arrullaron

las noches de mi infancia

desde el justo momento en que nací.

Viene el Cristo, dolor hecho belleza,

pasa la Virgen lenta, majestuosa,

y ahí está mi padre,

tan joven, tan enérgico,

en su lugar al final de la banda,

en la armonía del viento madera,

el trino de su flauta

consumando el vaivén de los varales,

elevando la luz del espectáculo,

al ritmo del incienso…

Ahí es donde vuelvo

cada Semana Santa.